lunes, 16 de mayo de 2011

Reptiles españoles: camaleón común

Si preguntas a la gente en la calle sobre qué reptiles ibéricos conoce, pocos podrán decir más de 3 o 4 especies. Sin embargo, en el territorio Español, tanto la Península como las Islas, existen más de 50 especies diferentes. Algunas de ellas son bien conocidas como la Salamanquesa, ciertas especies de lagartija o, incluso, las víboras; pero los reptiles son animales tímidos y escurridizos y la mayoría de ellos son difíciles de encontrar en un paseo por zonas cercanas a los núcleos urbanos.


 Uno de estos animales y un gran desconocido para la mayor parte de los Españoles es el camaleón común (Chamaeleo chamaeleon). A pesar de ser un animal diurno, a diferencia de otros muchos reptiles, su gran capacidad de camuflarse le hace casi invisible para el ojo humano. Habita principalmente en zonas costeras y secas, con altas temperaturas en verano e inviernos suaves, aunque se extiende desde el nivel del mar hasta los 900 metros de altitud. Es frecuente encontrarlo en la zona de Murcia y Andalucía, donde abunda dentro de las áreas protegidas. Mide hasta 25 centímetros y tiene unos potentes dedos prensiles, provistos de uñas, que le permiten escalar todo tipo de vegetación. La cola le ayuda también en esta tarea, permitiéndole arragarse a ramas al desplazarse. Es lógico pensar, por su diseño, que se trata de un animal arborícola. Debido a esto en el suelo es un animal torpe, presa fácil de muchos depredadores.


Posee un cuerpo aplanado lateralmente, que puede hinchar y desinchar de forma voluntaria. En la cabeza presenta una cresta dura o casco y dos ojos grandes y prominentes, con movimiento individual, que le permiten rastrear su alrededor en busca de posibles presas. Debido a la importancia de la vista para este animal, estos órganos estan protegidos por un párpado rígido que deja únicamente una pequeña abertura. Presenta un color verdoso-grisáceo, que puede matizar según su estado de ánimo y en función del ambiente, como medio de camuflaje para su defensa.


 Su alimentación es estrictamente insectívora. Poseen una lengua de gran longitud, retráctil y pegajosa con la que capturan todo tipo de insectos, a los que esperan camuflados en la vegetación. A la vez la especie es presa de diversas aves y roedores.


Los machos y las hembras presentan dimorfismo sexual. Los machos tienen un casco de mayor tamaño y la cola más larga mientras que las hembras suelen ser más grandes y robustas. La época de celo se sitúa entre julio y septiembre, momento en que los machos se vuelven muy agresivos con sus congéneres. Durante la cópula los machos mantienen inmovilizada a la hembra mordiéndola. Una vez preñada la hembra exhibe una coloración fácilmente reconocible, con un punteado amarillo. Para la puesta la hembra escoge un lugar húmedo y soleado, normalmente entre las raíces de algún arbusto. Gracias a sus fuertes extremidades excava un agujero de hasta 50cm, donde pone entre 6 y 24 huevos blancos de unos 17x11cm. Una vez realizada la puesta vuelve a tapar el agujero de forma que el nido quede disimulado. Las crías nace tras un período de incubación de 258-366 días.


Debido al desconocimiento de la existencia de camaleones autóctonos en España, mucha gente que los encuentra los atrapa, pensando que se trata de una mascota extraviada o abandonada. Ésto, a lo que se suma las personas que los capturan por capricho, a la destrucción de su hábitat y a la alteración de sus épocas de reproducción por coincidencia con el perído de vacaciones, ha hecho que la población de camaleones se considere en algunas zonas como vulnerable. Si encuentras un ejemplar limítate a observarle sin molestar, si quieres mantener un camaleón como mascota existen diversas especies exóticas de vistosos colores y formas, adaptadas a la cautividad.


martes, 12 de abril de 2011

Galápagos autóctonos y exóticos

Mucha gente tiene en su casa un galápago autóctono. La mayoría saben que se trata de una especie salvaje, muchos de ellos la cogieron en un río o una charca hace años, cuando era frecuente verlas en la riveras. Sin embargo otros la encontraron en el jardín o en un parque y pensaron que se trataba de una mascota abandonada.


Galapago europeo (Emys orbicularis)
En España podemos encontrar dos especies salvajes: el galápago leproso (Mauremys leprosa) y el galápago europeo (Emys orbicularis). Ambos están protegidos, por lo que su tenencia en cautividad está totalmente prohibida. Sin embargo aún hay mucha gente que ni siquiera sabe de su existencia y creen que los ejemplares que aparecen de forma habitual son las típicas tortugas de Florida. Los que saben que se trata de un animal salvaje suelen desconocer esta prohibición y, salvo excepciones, tratan de mantenerlos en las mejores condiciones posibles. Lo que no saben es que las poblaciones de ambas especies son cada vez más escasas y que cada uno de los individuos que hay en las casas es importante para su supervivencia en los ríos de toda la Península.



La gente que conoce la especie, que sabe su situación y que, aun así, decide cazarlos seguirá haciéndolo, poco se puede lograr con estas personas. Lo que trato de conseguir con esta entrada es marcar, punto por punto, las diferencias entre los galápagos de florida y los galápagos leprosos (más abundantes y, por tanto, más frecuentes de encontrar) para evitar que una confusión les condene a vivir fuera de su hábitat.

Durante el invierno los galápagos leprosos se aletargan hasta tal punto que sólo suben unas pocas veces a respirar a superficie. Hacia febrero, con la subida de la temperatura, vuelven a reactivarse y comienza su período reproductivo. En junio-julio las hembras abandonan el agua para buscar un sitio donde poner sus huevos. Durante estos meses llegan a recorrer grandes distancias. Ésto, unido a que el ser humano ha invadido su hábitat, hace que sea frecuente que entren en parques, jardines o que crucen carreteras y caminos. Muchos de ellos mueren atropellados, atacados por perros, heridos por las segadoras o, simplemente, son encontrados por personas que los confunden con tortugas de florida y los llevan a casa "adoptados".

Para evitar esta confusión, mediante fotos, haré una compación con las especies más frecuentemente encontradas en los comercios, Trachemys scripta scripta y Graptemys psudogeographica.


CAPARAZÓN - De izquierda a derecha: M. leprosa, T. scripta y G. pseudogeographica

PLASTRÓN - De izquierda a derecha: M. leprosa, T. scripta y G. pseudogeographica

MARCAS CABEZA - De izquierda a derecha: M. leprosa y G. pseudogeographica

MARCAS CABEZA Y CUELLO - De izquierda a derecha: M. leprosa Y T. scripta



Si tienes en tu casa un ejemplar de galápago autóctono o conoces a alguien que lo tenga poneos en contacto con el centro de recuperación de fauna salvaje más cercano, ellos lo recogerán, lo rehabilitarán y lo pondrán el libertad en un sitio seguro para que los grupos de cría se mantengan sanos.

miércoles, 6 de abril de 2011

Curica o aceitera

Adulto B. majalis alimentándose
Hace años, cuando pasaba unos días en Extremadura por estas fechas, recuerdo que en el campo era habitual ver unos bichos negros y rojos que, no se muy bien porqué, pero me hacían sentir escalofríos cada ver que salían de entre las hierbas y caminaban torpemente a través del camino. No había vuelto a acordarme hasta hace unos días, en que una amiga me comentó que había visto una "aceitera". Al preguntarle qué era eso su precisa descripción me hizo saber que yo también conocía ese insecto, aunque no su nombre.







La aceitera, curica, curilla, carraleja o majalera (género Berbelomeloe) es un coleóptero (escarabajo) del suborden Polyphaga, emparentado con animales tan dispares como la carcoma o el ciervo volante. Pertenece a la familia Meloidae, un grupo muy curioso que se caracteria por sufrir hipermetamorfosis, es decir, que poseen estadíos larvales más complejos que los de otros insectos de metamorfosis completa u holometábolos.

Adulto B. majalis


Es frecuente verlos entre marzo y mayo y es un insecto muy fácil de identificar. Alcanza tamaños de hasta 7 centímetros, convirtiéndose en el coleóptero más grande de Europa. Casi todo esta longitud se la debe a su enorme abdomen, más desarrollado en hembras. Las dos especies que habitan la Península son la aceitera común (Berberomeloe majalis), con un abdomen adornado con líneas transversales de color naranja o rojo brillante y la aceitera real (Berberomeloe insignis), que carece de bandas en el abdomen pero que posee dos manchas rojas a ambos lados de la cabeza. La primera se distribuye por todo el país mientras que la segunda es un endemismo de la franja litoral, desde Málaga hasta Murcia.



Subadulto de B. insignis
Como he comentado antes tiene un ciclo biológico muy complejo. La hembra pone los huevos en el suelo y de ellos nace una larva parásita. A esta larva se la denomina triungulinus, por presentar tres fuertes uñas con las que trepa a las plantas, donde espera que pase otro insecto (generalmente himenópteros, particularmente abejas) al que se cuelga. Con este mecanismo es trasladada hasta el nido, donde se alimenta de polen y de huevos de su hospedador. Dentro del nido realiza la metamorfosis y ya con un tamaño mayor abandona el nido, convirtiéndose en un gran devorador de vegetación gracias a sus potentes mandíbulas.


Curiosidad: las aceiteras y demás insectos de la familia Meloidae almacenan en su cuerpo un veneno llamado cantaridina, un aceite amarillento y maloliente que causa irritación y úlceras en la piel y que, ingerido, es muy potente.

Adulto de B. insignis

jueves, 24 de febrero de 2011

Ya han vuelto las abejas

¿Quién no se ha pasado el rato viendo como las atareadas abejas recolectan polen?. Poco a poco, de una en una, van visitando cada flor de cada arbusto, un trabajo bastante duro si tenemos en cuenta que necesitan recorrer unos 40Km y visitar más de 7000 flores para producir únicamente 5gramos de miel. Desde hace unos días ya empezamos a verlas de nuevo entre las plantas, lo que nos indica el comienzo de la primavera. Junto con el gusano de seda son el único insecto que hemos podido “domesticar”, considerándose la apicultura en sí un tipo de producción ganadera. De ellas obtenemos miel, jalea real, polen, cera y propóleo, una sustancia resinosa que las abejas utilizan para cubrir las grietas pero que tiene efectos antisépticos y antiinflamatorios y se emplea en el tratamiento de diversas enfermedades como el Parkinson, la arterosclerosis, las afecciones bucales y laríngeas… Está claro que se merece un reconocimiento.



La abeja europea (Apis mellifera) pertenece al orden Hymenoptera, junto con las hormigas, los abejorros y las avispas. Es originaria de África, Europa y parte de Asia pero fue introducida también en América y Oceanía. Son animales muy sociales que forman grupos con un nivel de unión muy alto, comportándose como un único individuo. A esta sinergia de grupo se la denomina Regla de Farrar. Dentro de cada grupo existen diferentes castas: reina, obreras y zánganos. Tanto las obreras como las reinas se alimentan de jalea real durante los primeros 3 días de vida. Después las obreras cambian su dieta por la de miel diluída o polen y néctar, mientras que las escogidas como reinas continuarán tomando la jalea. Esto hace que se convierta en pupa en sólo 16 días (frente a los 21 de las obreras y 24 de los zánganos) y que aumente su tamaño y desarrolle sus órganos reproductivos. Entre los individuos de la colmena existe una comunicación que durante años los investigadores han tratado de descifrar y que denominan “danza de la abeja”. Actualmente se cree que los movimientos vibratorios determinan la distancia y orientación, con respecto al sol, de la fuente de alimento (néctar, muy energético y polen, rico en proteínas, grasas y minerales).

  1. Reina: es la única abeja fértil de la colonia y no la abandona salvo en los vuelos de fertilización o en los enjambres, para la formación de nuevas colmenas. En primavera, cuando las señales del exterior son favorables (duración del día, recolección de polen, temperatura…) comienza la puesta de huevos, en celdas hexagonales de cera. A los 3 días nacen las larvas, que son alimentadas por las nodrizas (obreras jóvenes). A la semana son selladas para formar la pupa y, una semana más tarde, emergen las abejas adultas. Las celdas de las reinas son mas grandes y están en posición vertical. Tardan 16 días en completar el desarrollo y 23 en ser fértiles. Cuando salen las adultas emiten un sonido muy característico, que se cree sirve para retar a otras posibles reinas. Las abejas reinas emiten feromonas para regular la actividad de la colmena y pueden vivir hasta 3 años.

  1. Obreras: son hembras infértiles que se encargan de limpiar y mantener la colmena, alimentar a las larvas, vigilar el panal y recolectar néctar y polen. También secretan cera para la construcción. Tardan 21 días en desarrollarse. Su ovopositor está modificado, formando un aguijón, unido a unas glándulas de veneno abdominales. Lo emplean para defender la colmena de los depredadores y mueren poco después de usarlo.





  1. Zánganos: son los machos fértiles de la colmena. Los huevos que dan lugar a estos individuos no están fecundados (reproducción partenogénica), por lo que tienen sólo la mitad de dotación genética de la especie. Tardan 24 días en desarrollarse y 38 en ser fértiles. Su función es la de fecundar a la reina durante los vuelos de fecundación. Después de esto mueren, copulando ésta con hasta 15 machos.

Dentro de la especia Apis mellifera los científicos han clasificado a los individuos en diferentes tipos o linajes en función de su ADN. De esta forma distinguimos:
-          Linaje A (grupo Africano)
-          Linaje C (grupo Carniola)
-          Linaje M (grupo Mediterráneo)
-          Linaje O (grupo del Medio Oriente)
-          Linaje Y (grupo del noroeste Africano, Etiopía)

También la especie está dividida en diversas subespecies y razas, que se agrupan en función de la zona donde habiten. Esta imagen es un mapa de la distribución de las diferentes subespecies de Apis mellifera que podemos encontrar en Europa con más frecuencia.


Las abejas son capaces de distinguir rostros humanos, según un estudio de Adrian Dyer, de la universidad de Monash, en 2005, en el que recompensaban con gotas de azúcar a los individuos que acertaban. Más tarde ha podido descubrirse que logran ésto al ser capaces de aprender la disposición relativa de los rasgos de las caras que les mostraron.








martes, 22 de febrero de 2011

En busca de las cabras montesas

La cabra montés es una de las especies más espectaculares de ver cuando hacemos una salida al campo, principalmente por su tamaño, bastante mayor que el de las especies que solemos encontrar. Probablemente haya muchos otros sitios donde encontrarla pero yo he tenido la suerte de verla en dos puntos diferentes, donde los encuentros con esta especie son relativamente frecuentes.
 Las vi de cerca por primera ver en la plataforma de Gredos, en Ávila, a pocos kilómetros de Hoyos del Espino. El primer año que fuí había poca nieve y el camino no fué complicado. Llevabamos una media hora andando (despacio, pues íbamos haciendo fotos) y encontramos, en la ladera contraria, un grupo de unas 8 o 10 cabras. Seguimos avanzando y un poco más adelante pudimos ver otro grupo un poco más pequeño. A la vuelta, casualmente, el primer grupo estaba cruzando el riachuelo hacia nuestro lado y pudimos verlas a pocos metros. De repente varias hembras se asustaron y retrocedieron, quedándose el grupo partido. Las hembras que habían cruzado huyeron corriendo de vuelta con sus compañeras. Sin embargo el macho avanzó y se perdió entre unas rocas pero unos metros más allá volvió a salir y se paró junto a nosotros. Es un animal impresionante, aunque reconozco que estábamos un poco tensos, tan cerca esa enorme cornamenta impone, y mucho.


Plataforma de Gredos, Hoyos del Espino



La Pedriza, ruta del Yelmo
La segunda vez que las vi fué en la Pedriza, en la ruta del Yelmo. He de decir que aquí fueron ellas las que nos encontraron a nosotros. Un grupo bastante grande apareció de repente de detrás de unas piedras que estaban por encima nuestra y, curiosamente, se asomaron para vernos y se mantuvieron allí un buen rato posando tranquilamente.












Macho adulto en Gredos
El nombre científico de estos animales es Capra pyrenaica, se trata de un endemismo de la península, por lo que sólo se la puede encontrar en las zonas montañosas españolas. En esta especie el dimorfismo sexual está muy marcado. Las hembras miden unos 65cm de alzada y pesan entre 40 y 50 kilos, presentan unos cuernos cortos, son muy similares a las cabras domésticas. Los machos, sin embargo, pueden alcanzar los 80cm de alzada y los 110 kilos de peso, destacando por su gran cornamenta, su barba y su pelaje mas oscuro en patas y dorso. Son animales sociales que viven en manada pero los grupos no son cerrados y cambian de uno a otro con frecuencia. Por lo general están formados por machos adultos, hembras con crías o, en ocasiones, jóvenes de ambos sexos. Los adultos se reunen en noviembre y diciembre, momento en que son frecuentes las peleas jerárquicas. Las crías nacen todas hacia mayo, para aprovechar la época de abundancia de pastos. Se alimentan principalmente de hierba, aunque en invierno pueden ingerir también arbustos y escarbar para localizar el alimento.


Aunque existe cierta controversia con este tema se cree que existen 4 subespecies de cabra montés, dos de ellas ya extintas, que serían C.p.victorieae (Gredos), C.p.hispanica (Cordilleras del Mar Mediterráneo), C.p.pyrenaica (Pirineos, el último ejemplar murió en 2000) y C.p.lusitanica (Galicia y Portugal, desapareció en 1892).


Grupo de hembras y crías en La Pedriza
Actualmente las poblaciones de cabra montés están aumentando rápidamente debido, fundamentalmente, a la desaparición de sus depredadores, entre los que se encontraban los osos, los lobos y las grande rapaces y a los importantes programas de conservación creados. Sin embargo, a finales del siglo XIX, se encontraba en grave regresión, llegando a desaparecer la subespecie gallego-portugesa. Alfonso XIII creó, en 1905, el Refugio Real de Caza de la Sierra de Gredos, para tratar de asegurar su supervivencia. En 1950 se crearon mas reservas, aunque la política de conservación no era adecuada. Durante el Franquismo, debido a la falta de indivíduos para las cacerías, se introdujeron en sustitución muflones y arruís, poniendo en mayor riesgo a la cabra montesa.





En la Sierra Madrileña la cabra montés desapareció en los años 80, el último ejemplar fué abatido por un cazador en el Valle de Lozoya. Años mas tarde se realizó una reintroducción de varios ejemplares de la especie, procedentes de la Sierra de Gredos. En concreto se soltaron 28 individuos en 1989, 30 en 1991 y 9 en 1992 con una proporción de 46 hembras frente a 28 machos. Este programa ha tenido tanto éxito que, en 2007, la población alcanzaba los 700 animales. El riesgo de que el sobrepastoreo derive en una falta de recursos ha hecho que la Comunidad de Madrid haya instalado cercas para capturar individuos, que son reintroducidos en otras zonas del país.

miércoles, 26 de enero de 2011

Extraños del mar: el Pez Luna

Hoy quiero dar a conocer a uno de los animales mas fascinantes, a mi parecer, que pueden verse en nuestras aguas. Lo ví por primera vez en Tarifa cuando realizaba una actividad de avistamiento de cetáceos. Estábamos llegando al destino y, de repente, algo brilló en la superficie del agua. Cuando el barco se acercó pudimos distinguir un gran pez redondo, tumbado de lado tranquilamente tomando el sol. Me impresionó su tamaño, su color, sus movimientos y a partir de ese día uno de mis objetivos ha sido poder coincidir con él en una de mis inmersiones pero, a pesar de haber visitado zonas donde es habitual su presencia, aún no he tenido la oportunidad de encontrarle, por lo que he de decir que las fotos de esta entrada no son mías.



Por si aún no sabeis de qué animal hablo se trata de un Pez Luna (Mola mola). Se trata de un pez marino pelágico del orden Tetraodontiformes, grupo que se caraceriza por presentar extrañas formas del cuerpo (peces ballesta, peces erizo, peces cofre...). Se trata del mayor pez óseo del mundo, con una media de peso de 1000Kg, pero que puede alcanzar los 3m de diámetro y las 2,5 toneladas de peso. Tiene una forma fácilmente identificable: su cuerpo es circular y aplanado lateralmente, con dos grandes aletas triangulares en posición dorsal y anal con las que se desplaza, usándolas como remos. Su cola se ha transformado en una estructura denominada "clavus", de piel lisa y dura pero con poca utilidad y que le da un aspecto enigmático.







Pero sus curiosidades no terminan aquí. Debido a su forma, el pez luna ha perdido parte de sus vértebras y tiene un cerebro muy pequeño, de menor tamaño que sus riñones, que se sitúan justo por detrás de éste. En lugar de branquias tiene dos pequeños orificios por detrás de los ojos. Su boca sobresale de su perfil a modo de hocico y sus dientes han sido sustituidos por un pico similar al de un loro. Carece de vejiga natatoria y su piel ha perdido las escamas, que han sido sustituídas por dentículos y una capa de moco protector, llegándo a tener un grosor de hasta 8cm en la zona ventral. Su coloración es mas clara en el vientre para poder camuflarse y puede oscurecer su color cuando es atacado.






M. mola tomando el sol en la superficie
Es una especie que se distribuye por caso todo el planeta, aunque prefiere las aguas por encima de los 10ºC, temperaturas muy bajas se cree que les provocan desorientación y la muerte, lo que podría explicar su gusto por flotar de lado para tomar el sol, que usarían como método de calentamiento. Vive en aguas abiertas y puede nadar a una profundidad de hasta 600m, donde se alimenta de medusas, ofiuras y larvas de anguila, que tritura gracias a sus dientes faríngeos. Al tratarse de alimentos poco nutritivos los peces luna ingieren cantidades enormes de presas.







Alevín de pez luna con sus espículas
Por su tamaño y robusted los adultos sólo son presas de grandes maíferos marinos, los leones marinos suelen cazarlos como deporte, abandonando luego su cuerpo. Se cree que sus zonas de desove se encuentran en el Atlántico, Pacífico e Índico. Las hembras pueden expulsar hasta 300 millones de huevos, la mayor cantidad conocida en un vertebrado. Las larvas nacen con sólo 2mm de tamaño y pronto se convierten en alevines, presentando una forma estrellada por sus espinas corporales. Las crías se desplazan en bancos, que suelen ser el blanco de atunes y doradas. No se conoce bien la velocidad de crecimiento, aunque un ejemplar joven del acuario del Monterey Bay Aquarium creció de 26 a 399Kg en 15 meses. En cautividad pueden vivir hasta 5 años, los datos en libertad aún son desconocidos.





Actualmente el pez luna sólo se consume en países orientales, su venta en la Unión Europea está prohibida por considerarse que pueden contener toxinas igual que sus primos hermanos los peces globo. Sin embargo su captura accidental en redes para pez espada es frecuente, sólo en España entre 1992 y 1994 constituían el 71-90% de las capturas que lograban con estas redes. Actualmente sus amenazas mas importantes son algunos pescadores, que les consideran ladrones de cebos y realizan una brutal práctica que consiste en cortarles las aletas y tirarles vivos al agua y los desechos que se tiran al mar y que pueden ahogarles al consumirlos confundiéndoles con alimento.

Sin embargo es un animal muy apreciado por los submarinistas, existiendo zonas específicas para bucear con estos maravillosos animales y donde ellos parecen haberse acostumbrado a la presencia de los humanos, permitiéndo incluso el contacto directo con ellos. A pesar de su tamaño no son agresivos y los únicos incidentes relacionados con la especie han consistido en daños en cascos de barcos por coches contra ellos. La única muerte registrada causada por esta especie fué en Gales, cuando un niño de 4 años murió aplastado por un ejemplar adulto que cayó sobre el barco cuando saltaba.





Curiosidad: a día de hoy se está intentando obtener mas información sobre estos animales mediante seguimiento por satélite, análisis de muestras genéticas y toma de datos por parte de aficionados. Lo que se ha observado en los últimos años muestra un claro descenso en la población, que puede ser debida al aumento de capturas accidentales y a la mayor pesca por su creciente popularidad como alimento y en la medicina tradicional china.

lunes, 3 de enero de 2011

Invasores en España

Tortugas de florida en una de las charcas de Exotarium
Miles de personas han tenido, de niños, una tortuguita dentro de una triste pecera transparente con una pequeña palmera de plástico. La mayoría de ellos lo lograron después de meses pidiendo a sus padres un animal y teniendo el cuenta que las ofertas con este tipo de especies son muy tentadoras: Pack tortuga + tortuguera + alimento = menos de 30 euros. Lo que pocos de ellos saben es que con un mantenimiento tan deficiente muchas de ellas sufrirán durante meses para acabar muriendo a manos de un niño caprichoso y unos "adultos" poco responsables. Las pocas que logren sobrevivir crecerán y pronto no cabrán dentro de ese ridículo trozo de plástico. ¿Qué hacer entonces con la tortuga?. Efectivamente, la idea general de que en libertad será feliz es lo que nos ha llevado a la situación en la que estamos ahora. Una plaga de tortugas de florida (Trachemys spp) que desplazan poco a poco a las especies autóctonas y que devoran a cualquier animal, planta o cosa que pase por delante de ellas.



Esto puede aplicarse a muchos de los animales que podemos ver en nuestros parques y que consideramos ya habituales en nuestro país. Un claro ejemplo son las cotorras argentinas (Myopsitta monachus), que han colonizado los arboles de toda España. ¿Cómo llegaron hasta aquí?, muy sencillo:
 - ¡Papá, mira que pájaro tan bonito!¡cómprame un loro, le enseñaré a hablar!. ¡Yo los limpiaré y les pondré la comida!
Al día siguiente hay dos preciosas cotorras dentro de una jaula, demasiado pequeña en la mayoría de los casos. Los animales, confinados en un espacio ínfimo y sin mas distracción que la de su compañero (si acaso lo tiene) dedica su tiempo a vocalizar, algo típico en estas especies, pero no de la forma que sus nuevos dueños desean. Con el paso de los días los gritos constantes comienzan a molestar demasiado en casa y si con las tortugas el único trabajo para librarse de la "molestia" era conducir el coche hasta el río-lago-estanque mas cercano en este caso basta con abrir la puerta de su prisión y ver, sonriendo, como se aleja volando el problema.




Iguanas adultas rescatadas por Exotarium
¿Creeis que se acaba aquí?. Os equivocais rotundamente. El mercado de mascotas exóticas es un negocio floreciente que deja miles de millones de euros, llegándose a comparar con el mercado de armas y de drogas. En sus países de orígen se esquilman las poblaciones de todo ser viviente para ser vendido en los países ricos, donde cualquier individuo con unos pocos euros puede comprar desde una serpiente de cascabel pasando por una tortuga mordedora, un mono tití o un caimán de anteojos. ¿El final de muchos de ellos? os lo podeis imaginar. Anualmente se recogen cientos de animales abandonados en los parques, entre los que destacan las iguanas, muy baratas en el mercado, pero que poca gente sabe cuidar correctamente, desconociendo el enorme tamaño que llegan a alcanzar si tienen la suerte de sobrevivir.



Hamtaro, mapache recogido por Exotarium.

Os preguntareis ¿porqué en las tiendas no informan de los cuidados?. Muy simple, dinero, dinero, dinero. El pack de la tortuga que comentaba antes vale 15 euros, un precio muy razonable para un padre que quiere dejar de escuchar las insistentes peticiones de su hijo. El precio del material que necesita realmente este animal puede rondar los 150 euros entre acuario, calentador, iluminación, comida...algo bastante menos asequible al bolsillo de mucha gente.
Con otras muchs especies la falta de información se debe, simplemente, a que la realidad no es tan bonita como parece. En los últimos años mamíferos como los mapaches, los kinkajues o los coaties se han puesto de moda y la gente los adquiere como si de un perro o un gato se tratara. Sin embargo, lo que los criadores y vendedores no cuentan es que ese adorable cachorro se convertirá, en pocos meses, en un animal grande y fuerte, con un caracter arisco y no siempre demasiado sociable con las personas. Es ahí cuando los ingenuos o irresponsables dueños se dan cuenta que no pueden seguir manteniéndolo en una pequeña jaula dentro de un piso en el centro de una ciudad.
 

Nota: A pesar de que cada vez se compran y se abandonan más mascotas exóticas en España, las administraciones siguen sin hacer nada. En 2010 la Comunidad de Madrid retiró la subvención con la que sobrevivía Exotarium, uno de los pocos centros en España que se encargaba de recoger y dar una "buena vida" a todos estos animales, dirigido por el naturalista Luis Miguel Domínguez. Actualmente, y debido a la falta de sitios donde mantenerlos, todos los animales exóticos que se salvarían con un poco de concienciación y un pequeño esfuerzo por parte de los políticos son sacrificados. Además las comunidades realizan periódicamente campañas de "limpieza" en parques, ríos, pantanos... para eliminar esos animales que no "conviene" ignorar pero cuyo mercado tampoco interesa controlar.

Caimán en Exotarium, fué entregado por un particular que prefirió no informarse antes de comprarlo

Pikachu, apareció abandonado en la Albufera de Valencia


Uno de los kinkajus de Exotarium durante la hora de la comida