domingo, 8 de enero de 2012

¿Qué hago si encuentro un animal salvaje?

Casi todo el mundo en algún momento ha encontrado un animal salvaje, lo ha cogido y lo ha llevado a casa. Muchos le hemos puesto leche y pan, sin importar la especie que fuera. En la gran mayoría de los casos esos animales no necesitaban ser rescatados y pocos días después muchos veíamos como morían, sin conseguir siquiera que se alimentasen por si solos. Por esta razón, y para evitar confusiones sobre si un animal necesita o no nuestra ayuda, hago este pequeño resumen, por estaciones, de los casos que podemos encontrar.

OTOÑO E INVIERNO - En esta época los animales migran y con el frío pocos animales siguen activos, principalmente encontraremos aves y grandes mamíferos, por lo que no es frecuente cruzarse con ningún individuo. Por la época todos serán jóvenes y adultos totalmente independientes, los encuentros más habituales van desde heridos por los cazadores (cuidado, pueden ser peligrosos), accidentados (principalmente por golpes durante las tormentas o por atropellos) o capturados por alguna mascota mientras se refugiaban en zonas cercanas a las casas.

PRIMAVERA - En unas cuantas semanas empezará de nuevo la primavera y con ella la época de cría de muchas especies autóctonas. Creo que es recomendable recordar que muchas especies son independientes desde el momento del nacimiento, por lo que no necesitan cuidados humanos de ningún tipo (por ejemplo los reptiles y anfibios). Otras especies, principalmente aves y mamíferos, salen del nido o guarida cuando aún son pequeñas y están al cuidado de sus padres, para comenzar a investigar los alrededores. En muchos casos estos individuos son confundidos con huérfanos, como ocurre con rapaces nocturnas, urracas o herbívoros como los corzos. Cuando ésto ocurre la gente tiende a cogerlos y llevarlos a casa, donde la gran mayoría mueren o son condenados a una vida en cautividad. Cuando encontremos una cría, salvo que sea demasiado pequeña o corra peligro, lo mejor es dejarla, si se trata de un pájaro, en una rama de un árbol cercano. Sus padres se encargarán de seguir alimentándole. Hay que procurar no separarle mucho para que puedan localizarle. Durante la primavera ciertas especies también despertarán de su letargo y comenzarán a buscar su primer alimento en mucho tiempo y una pareja con la que reproducirse. En este momento se desplazan grandes distancias, pudiendo cruzar carreteras, aparecer en zonas cercanas a poblaciones... Algunos reptiles incluso pueden haber pasado el invierno en huecos en las casas, en casetas del jardín o incluso en armarios eléctricos, dándonos la sorpresa cuando vamos a acceder a ellas con la llegada del buen tiempo. Lo mejor en estos casos es dejar que el animal siga su camino sin ofrecerle atención de ningún tipo.

VERANO - la época de cría en algunas especies se alarga por lo que podremos encontrar animales cuyos padres están aún alimentándolos. A finales de primavera muchas rapaces y mamíferos se independizan de sus padres. Aquellos que se encuentren en una zona con poco alimento pueden aparecer débiles. En estos casos lo mejor es contactar para que veterinarios especializados se encarguen de su recuperación.

Es muy importante tener en cuenta que SÓLO debemos coger a aquellos animales que estén heridos o bien se encuentren en una zona donde corran peligro. SIEMPRE deberemos llevarlos a un centro especializado y no tratar de recuperarles nosotros mismos. Las pautas a seguir cuando encontramos un animal salvaje herido o que debemos rescatar de una zona de riesgo son:

  1. Si se trata de un animal pequeño capturarle con una toalla o trapo de forma que no pueda lesionarnos y con cuidado de no dañarle (cuidado con las plumas en las aves). Si se trata de un animal grande o potencialmente peligroso (reptiles venenosos o cuya especie desconozcamos y grandes mamíferos) llamaremos al 112 para dar el aviso a las autoridades más cercanas. Debemos quedarnos en el lugar hasta que los encargados de capturale aparezcan, intentando mantenernos a una distancia para no estresar al animal.
 
  2. Mantenerle en una caja de cartón o, si no es posible, en cualquier recipiente de donde no pueda escapar y donde no pueda dañarse. Debe estar en un sitio de temperatura media, oscuro y tranquilo. No molestarle para verle ni hacerle fotos. NO debemos ofrecerle COMIDA ni AGUA, si está enfermo puede agravarse el problema e interferir con los tratamientos veterinarios que haya que aplicarle.

  3. Buscar inmediatamente la dirección del Centro de Recuperación de Fauna Salvaje para que procedan a su recogida o, directamente, llevarle para que los veterinarios le revisen lo antes posible. En estos centros se encargan de tratar al animal y posteriormente de liberarle en zonas controladas con poblaciones de su especie. NO se debe intentar curarlo en casa ni mantenerlos como MASCOTAS, ya que no se adaptan a la cautividad y la gran mayoría mueren. Esisten una enorme variedad de especies exóticas muy adaptadas al manejo y que podremos mantener sin problemas.


Dejo aquí un enlace al listado de Centros de Recuperación de Fauna Autóctona de España

martes, 27 de diciembre de 2011

Medidas anticrisis del PP

Para quien no lo sepa un Centro de RECUPERACIÓN de Fauna Amenazada es un hospital veterinario cualquiera que encuentre un animal salvaje herido puede llevarlo. Allí son tratados por VETERINARIOS de las lesiones que presenten, todo lo necesario para que puedan RECUPERARSE. Después un grupo de especialistas valoran al animal y, una vez está listo para LIBERARSE, buscan el sitio más idóneo en función de la especie y el ejemplar en concreto.

Creo que en esta brevísima descripción de la función básica de estos centros queda bastante clara la labor de los veterinarios como punto clave en la recuperación de estos animales. Pues bien, a Dña. María Dolores de Cospedal, presidenta de Castilla La Mancha, ha debido parecerle que ésto no es así puesto que ha decidido, como medida de ahorro, despedir a TODOS los veterinarios de TODOS los centros de recuperación de dicha comunidad.

Cualquiera con dos dedos de frente se preguntará ahora ¿quién va a tratar a los animales que lleguen?. Muy sencillo para esta señora: NADIE. Eso es, su plan es que los animales autóctonos (y protegidos) entren en el centro y agonicen en una jaula a la espera de un veterinario que nunca llegará.

Esta es la España del siglo XXI...



POR FAVOR FIRMAD EN CONTRA DE ESTA MEDIDA ABSURDA


jueves, 15 de diciembre de 2011

Las "equivocaciones" de los cazadores

Otro diciembre más es momento de hacer balance anual y, otro año más, vemos como los cazadorzuchos, aquellos que, según sus argumentos, velan por mantener controlada y sana nuestra fauna pero buscan únicamente el morbo que les provoca llevar un arma y disparar contra seres vivos, siguen cometiendo esas "inocentes equivocaciones" que hacen que contínuamente lleguen a los centro de recuperación aves protegidas disparadas.

Buho disparado, ingresado en GREFA en 2011.
Foto sacada de http://www.grefa.org/
 Las especies son variadas y van desde cernícalos o azores, difícilmente confundibles con las presas que van buscando, hasta aguilas, buhos, cigüeñas o garzas. Estos últimos tienen tantas diferencias con las torcaces o anátidas que persiguen que hace plantearse qué razón puede llevarles a disparar a diestro y siniestro de esta manera.

Una de las que imagino es la "culpable" de todos estos ingresos son las molestias que causan algunas rapaces a la hora de abatir piezas. Aunque una persona ajena a la caza podría pensar que ésto forma parte de la dificultad y "belleza" de esta actividad muchos escopeteros no están de acuerdo y deben pensar que es más cómodo pegar un tiro a ese bicho que está espantandote las presas y seguir con tu hobby como buen cazador dominguero.









Aguilucho lagunero disparado e ingresado en GREFA en 2011.
Foto sacada de http://www.grefa.org/

La otra razón, más cruel y repulsiva, es que en días donde la caza escasea nadie quiere volverse a casa sin dar unos tiros. ¿Porqué hacerlo contra una lata habiendo tantos animales por el campo?. Es una razón que explica bastante bien el hecho de que especies de zancudas sean un blanco habitual aún cuando es bien sabido que no constituyen un peligro para las especies cinegéticas y, por tanto, no las ahuyentan.
  

Cebos envenenados, cepos, cazadores furtivos, disparos "equivocados" o entretenimientos macabros... Son demasiados los peligros relacionados con la mala caza que nuestra fauna debe esquivar y sólo los humanos podemos evitar. Pero no sólo deben ser los centros de recuperación y organizaciones conservacionistas quienes luchen contra ésto. Las asociaciones de cazadores, los cazadores de verdad, deben plantar cara a estos impresentables para cumplir de verdad esa labor consevacionista que juran realizar.
 
Garza real disparada e ingresada en GREFA en 2011. Se ven
claramente los perdigones en su cuerpo.
Foto sacada de http://www.grefa.org/


Aguila real disparada e ingresada en GREFA en 2011. Los puntos blancos son
los perdigones, repartidos por todo su cuerpo.
Foto sacada de http://www.grefa.org/







lunes, 5 de diciembre de 2011

Fauna ibérica

Si algún día quisisteis identificar a un animal que encontrasteis en el campo o, simplemente, quereis conocer más la fauna que nos rodea echad un vistazo. La primera es una gran enciclopedia virtual del CSIC, la segunda una muy buena web sobre nuestros vecinos animales.



http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/temas/inventarios-nacionales/inventario-especies-terrestres/default.aspx

http://www.vertebradosibericos.org/

http://www.faunaiberica.org/








martes, 8 de noviembre de 2011

Los paranys

El "parany de tords", o trampa para tordos, es un método de caza tradicional de la Comunidad Valenciana, autorizada por dicha comunidad desde hace años. Se lleva a cabo en el mes de octubre, coincidiendo con la migración de numerosas aves paseriformes. El parany es un grupo de árboles, normalmente algarrobos, podados de forma especial. En ellos se colocan unas ramas de madera (pechas) de las que parten tallos de esparto o varillas sintéticas cubiertas por una sustancia adhesiva (liga). Este conjunto suele estar rodeado de un muro para evitar que la víctimas puedan escapar. El método consiste en que las aves entran en la zona y, al posarse, quedan pegadas a la liga y caen al suelo, donde son rematadas por los paranyers.



El dudoso objetivo de esta práctica es la captura de zorzales (Tordus spp.), bajo la excusa de que constituyen una plaga para los cultivos y bajo la tan conocida defensa de "tradición". A pesar de vulnerar las leyes de protección de aves autóctonas tanto nacionales como internacionales (declarada ilegal por el Tribunal Supremo y el Tribunal de Estrasburgo) y a pesar de no estar probados dichos daños en la agricultura, la Conselleria de Medio Ambiente otorga 5000 permisos anuales. Sin embargo no realiza ninguna inspección, basando su control en la obligación del dueño del parany de detallar todas sus capturas.

Aproximadamente unas 2.500.000 capturas de zorzales son declaradas en los paranys "legales", a lo que habría que sumarle las no declaradas y las realizadas en paranys "ilegales". No sólo zorzales son capturados, puesto que se trata de un método masivo y no selectivo. Petirrojos, currucas, mosquiteros e incluso rapaces caen en estas trampas al acudir atraídos por los insectos que quedan pegados o simplemente para descansar. En teoría estas aves deben ser liberadas por los cazadores pero pocas de ellas sobreviven puesto que los daños en el plumaje por el adhesivo son graves, algunas quedan intoxicadas al ingerirlo o incluso su pico queda pegado, impidiéndolas alimentarse con normalidad. La gravedad de este asunto es que todas estas especies están protegidas.


Se calcula que 0.007 aves por percha y hora son capturadas sin importar la especie, por lo que extrapolando, sólo en los paranys legales, se capturan al año 2.730.000 aves.


BUENÍSIMO VIDEO SOBRE EL TEMA: http://www.youtube.com/watch?v=SSOAMZ5gJqE



Petirrojo capturado en un parany




Buho Real (Bubo bubo) capturado en un parany en Cabanes en época de veda e incautado junto con otros tres ejemplares de rapaces protegidas al mismo paranyer.


Lesiones del plumaje tras la captura





domingo, 6 de noviembre de 2011

Al agua patos

Cuando oímos la palabra "pato" no podemos evitar pensar en el típico pato grande y blanco que
mucha gente tuvo como mascota comprado en una feria (Anas platyrhynchos domesticus). Sin embargo la gran mayoría desconoce que además de las múltiples especies domésticas, muy coloridas y llamativas, existen muchas anátidas salvajes que no son menos hermosas. La mejor época para observar a estos animales es en invierno ya que a las especies que tenemos de forma permanente en la Península se le unen otras que invernan en nuestro país, procedentes del norte. Si queremos observarlas las mejores zonas son las costas (marismas y salinas) y los humedales, aunque podremos verlos también de forma esporádica en parques y estanques, principalmente en la periferia de las ciudades. Pongo aquí algunas de estas especies. He de decir que todas ellas fueron fotografiadas en los estanques de La Granja.


Ánade azulón o real (Anas platyrhynchos): es quizás la especie más abundante y frecuente en prácticamente cualquier estanque, lago o humedal. Es una especie muy desconfiada y arisca, la primera en huir ante la presencia de cualquier persona o animal. Se reunen en grupos que suelen verse dormitando durante el día. El macho tiene la cabeza de una tonalidad azul iridiscente con el pecho y el borde de las alas marrón y el resto de cuerpo grisáceo (foto izquierda). La hembra es marrón con un punteado más oscuro. Hay una variedad de color azul iridiscente en todo el cuerpo (foto derecha).






















Tarro canelo (Tadorna ferruginea): son patos de una coloración rojiza, con un collar oscuro en el caso de los machos. Aunque pasan gran parte de su vida en el agua en la época de primavera construyen un nido en huecos de árboles, piedras o en agujeros en la tierra. Prefieren lagos despejados y suele verseles en parejas o pequeños grupos salvo en invierno, cuando pueden juntarse cientos de individuos. A finales de verano sufren una muda brusca que dura unas cuatro semanas, en las cuales no pueden volar.









Tarro blanco (Tadorna tadorna): es una especie que se considera a medio camino entre pato y ganso. Tiene un tamaño mayor que otras especies más habituales y un colorido muy llamativo, con un pico de color rojo intenso con una protuberancia en el caso de los machos. Esta especie abandona a sus crías antes de que sean independientes para desplazarse a zonas donde realizar la muda, período de gran vulnerabilidad. Los pollos quedan agrupados en "guarderías" a cargo de unas pocas hembras.









Porrón común (Aythya ferina): son patos compactos y pequeños con un colorido marrón y negro brillante en los machos (foto izquierda), más difuminado en las hembras (foto derecha). Habitan en todo tipo de zonas acuáticas con produndidad debido a que son una especie buceadora. Se alimentan de plantas sumergidas, insectos y pequeños peces que capturan. Tienen un vuelo rápido y potente pero necesitan hacer un gran esfuerzo para levantarse del agua, razón por la cual prefieren sumergirse para escapar de los peligros.


El buitre carroñero

Pollo de buitre leonado de 1 día de edad
El buitre leonado es una de las rapaces más habituales de ver en cualquier salida al campo, como una pequeña silueta volando a varios cientos de metros. Sin embargo poca gente ha tenido el privilegio de verlos de cerca, con más de 2 metros en envergadura de punta a punta de las alas. Yo he tenido la suerte de "criar" y ver crecer a uno de estos pequeños desde el día en que salió del huevo hasta que tuvo 3 meses y pudo pasar a convivir con otros compañeros. A pesar de lo que la gente pueda creer en tan poco tiempo era ya un pequeño buitre totalmente emplumado y con un hambre insaciable. No era cariñoso ni fiel, de hecho las marcas de picotazos en las manos en busca de carne eran la muestra, pero nadie puede negar que es un animal impresionante.





Adulto
Su nombre científico es Gyps fulvus y es una de las mayores rapaces ibéricas, superando en tamaño incluso al águila imperial. Habita principalmente en zonas rocosas con paredes verticales de más de 50 metros donde puedan estar protegidos. Son muy abundantes en los valles fluviales donde se crean corrientes de aire ascendente que aprovechan para despegar. Ésto es debido a que son animales principalmente planeadores que usan las corrientes para ascender a gran altura e ir planeando hacia abajo realizando grandes círculos, sin gastar ninguna energía. En la Península Ibérica se trata de una especie sedentaria que no migra en épocas frías, a diferencia de los individuos que habitan en otras áreas.






Pollo de buitre leonado de 1 mes de edad
Se alimentan de carroña y presas muertas, que desgarran con su potente pico curvado. Las garras sin embargo son débiles al no necesitarlas para cazar. Su cabeza cubierta únicamente con plumón está perfectamente diseñada para introducirla dentro de los cadáveres sin que se dañe su plumaje. En la antigüedad la abundancia de grandes mamíferos en la Península aseguraba su supervivencia. En los últimos años con la disminución de fauna la especie se redujo notablemente y su fuente de alimento se centró en los muladares, donde los ganaderos dejaban los animales muertos. Con las nuevas normativas de la UE, más estrictas en este aspecto principalmente a partir de la enfermedad de las vacas locas, la especie pasó una etapa de grandes dificultades. Actualmente se ha permitido de nuevo esta práctica, produciendo una recuperación de la especie, estando catalogado en España como "de interés especial".




Los buitres leonados alcanzan su madurez sexual hacia los 4 o 5 años. Entre los meses de diciembre y abril se forman parejas estables y tras la cópula la hembra pone un sólo huevo. Macho y hembra se encargan tanto de la incubación como de la alimentación del polluelo, cambiando sus puestos cada 1 o 2 días. A diferencia de otras aves no pueden retrasar su crecimiento ante la falta de alimento, por lo que en años de escasez muchos pollos mueren. Hacia julio o agosto las crías realizan sus primeros vuelos. Durante estos meses y los posteriores es muy frecuente que aparezcan junto a poblaciones o zonas de tránsito debido al mal control del planeo o a la falta de alimento por la inexperiencia para encontrar restos.


Curiosidad: en la cultura celtibérica era un animal de gran importancia. Los cadáveres de los caídos en combate se dejaban para su alimento, así el alma del guerrero acudía ante los dioses del Cielo. Es bastante común asociarlo a la deidad solar "Lug".